Muchos dolores requieren una aplicación de luz láser en una gran superficie. Esto es un problema para los láseres puntuales clásicos y sólo puede solucionarse – si es que puede- invirtiendo mucho tiempo.
La ducha láser de MKW se desarrolló especialmente para aplicaciones de gran superficie. Con 14 diodos láser trabajando simultáneamente se pueden abarcar mayores áreas cutáneas de forma homogénea y ahorrando tiempo. Así se optimiza el efecto del láser en lugares que serían un problema para un láser puntual.